
Industrial Business Machines junto al Instituto Tecnológico de California han unido fuerzas en investigación para analizar nuestro DNA con el fin de crear microchips más pequeños que los de costumbre y más baratos también.
La idea de esto se basa en que el ADN es capaz de proporcionar una estructura para la construcción de ínfimos microprocesadores (increíble pero cierto), creando a su vez la primera instancia de la ciencia en donde moléculas biológicas servirán de aporte al desarrollo de microconductores.Eso sí, el coste de producción es elevado en primera instancia, hasta que se invierta en maquinaria para la producción en masa. Como van las cosas así sucederá, ya que aseguran que los resultados obtenidos de los prototipos son satisfactorios.
Recordemos que los microchips están presentes en nuestra vida cotidiana, como en los computadores, celulares y brazos biónicos.
(Vía Hot Hardware)

 
 
 
 
 