No sé si llevar una pantalla de 42″ a la oficina sea la mejor idea, a menos que seas un multi-super-tasking y estes en tu oficina propia, pero personalmente dudaría mucho en tenerla si mi compañero de cubículo está a menos de metro y medio mío.
En fin, deléitese los ojos con una de las ideas más raras de los últimos tiempos (para la oficina, claro).

 
 
 
 
 
