Esto es el típico experimento de colegio, pero llevado a un nivel más hardcore.
Lamentablemente no tengo antecedentes del génesis de este clip, sólo se que está hecho en Inglaterra y tiene como fin demostrar con cuántas naranjas -aproximadamente- lograrías cargar un iPhone, tomando en cuenta que para hacer andar un reloj-alarma sólo necesitabas “unas cuantas” y ahora… “unas miles”.

 
 
 
 
 