Una verdadera tradición familiar se convirtió para este padre el realizar tortas ridículas, pero por sobre todo divertidas para los cumpleaños de sus hijos año tras año.

En esta oportunidad uno de ellos cumplió 6 años y este gran padre decidió regalarle una torta conmemorando su fanatismo a Angry Birds; el clásico videojuego más exitoso del 2010 (en móviles y ahora plataformas de escritorio).

Publicidad

¿Lo más sorprendente? Es que la torta es completamente jugable. Es decir una gran justificación para poder “jugar con la comida” sin remordimientos.

Director de OhMyGeek!

¡Déjanos un comentario!

avatar
wpDiscuz

Send this to a friend