Es casi una regla. Cada 10 años, comercialmente se habilita una nueva generación de datos móviles y si bien en todo el mundo aún no se adopta el 4G, la evolución tecnológica no para y desde el 2018 ya deberíamos ver las primeras redes comerciales en el mundo de 5G.

Actualmente 4G opera en distintas frecuencias de espectro radioeléctrico. Por ejemplo, en Chile, funciona en los 2600 MHz y próximamente en los 700 MHz, pero ¿qué pasará en el futuro? Con la inminente llegada de una nueva generación de tecnologías móviles, los distintos organismos y entidades internacionales trabajan en identificar y acordar nuevas frecuencias que puedan ser empleadas para habilitar los nuevos servicios de la 5G.

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En ese sentido 5G Americas, organización dedicada a la evaluación de las redes en nuestra región, se encuentra trabajando junto con los principales organismos internacionales de la industria de telecomunicaciones en el desarrollo de la próxima generación de tecnologías móviles, lo que generalmente se ha dado en llamar la “5G”, o como lo define la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la familia de tecnologías IMT-2020.

Hasta ahora se han propuesto 11 bandas para usarse en tecnologías IMT-2020 o 5G.
Hasta ahora se han propuesto 11 bandas para usarse en tecnologías IMT-2020 o 5G.

Un aspecto importante del trabajo de desarrollo consiste en identificar las nuevas frecuencias de espectro radioeléctrico que deberán ser empleadas por la nueva tecnología para que los equipos de red y terminales (teléfonos, tabletas y otros dispositivos) puedan funcionar, brindando un servicio con mayores velocidades de conexión, menor latencia y una mejor eficiencia general en su desempeño.

El espectro radioeléctrico es el segmento del espectro electromagnético comprendido entre los 3 KHz y los 300 GHz que sirve como medio de transmisión de tecnologías inalámbricas como las redes celulares, la radio, la televisión y el Wi-Fi para establecer comunicaciones.

Cabe destacar que la utilización de las mismas bandas de frecuencia o canalizaciones compatibles en distintas regiones fomenta el abaratamiento de costos de equipamientos de red y dispositivos móviles, reduciendo las barreras para la adquisición de servicios móviles. Dado que múltiples tecnologías de comunicación se sirven de este recurso, las frecuencias disponibles son escasas. Además, no todas las bandas del espectro pueden utilizarse de la misma manera, ya que sus características técnicas de propagación —esto es, cómo viajan las ondas a través de las distintas frecuencias— son diferentes.

5G y posibles frecuencias

La UIT ha establecido en su agenda de trabajo para la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2019 el estudio de 11 bandas del espectro radioeléctrico para su utilización por parte de las tecnologías IMT-2020 o 5G. En otras palabras, esto quiere decir que la posible utilización de estas frecuencias será discutida a nivel internacional, con miras a lograr un acuerdo entre los distintos países.

Estas 11 bandas identificadas por la UIT para 5G se encuentran por encima de los 6 GHz. Se trata de frecuencias que permitirán brindar capacidad de transmisión a altas velocidades pero en distancias relativamente cortas, por lo que se requerirá una mayor densidad de las redes. Esto quiere decir que los operadores deberán “acercar” las antenas entre sí.

En el corto plazo se mantienen los esfuerzos por licenciar capacidad en bandas bajo los 6 GHz. Entre las bandas adjudicadas para su uso como Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT, por sus siglas en inglés) se encuentran el rango de 698-960 MHz; 1710-2025 MHz; 2110-2200 MHz y 2500-2690 MHz. En América Latina la mayoría de los países está en proceso de transición a la televisión digital terrestre (TDT), que permitirá aprovechar la banda de 700 MHz (698-806 MHz) para banda ancha móvil aprovechando la capacidad de propagación de esta banda.

Por todo lo anterior, existen grandes expectativas acerca de estas nuevas bandas de espectro radioeléctrico, que, en definitiva, servirán para que la 5G pueda alcanzar un desempeño óptimo en su fin último, que es continuar brindando conexión y comunicaciones para el beneficio de las personas.

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